Une vie de chat, Francia 2010

diciembre 28th, 2010

Jean-Loup Felicioli y Alain Gagnol son dos artistas que, trabajando juntos durante más de 20 años, ya habían creado una quincena de extraordinarios cortometrajes de animación, series de televisión de dibujos animados y hasta los decorados de alguna película. Dotados de un talento indiscutible, han decidido dar el gran salto y realizar su primer largometraje, con un resultado que ha dejado a los espectadores admirativos ante la belleza de su propuesta.

Esta vida de gato, que nos cuentan los autores, está llena de sobresaltos y sorpresas. Dino es un felino con doble vida: de día disfruta de las caricias de su joven dueña, Zoé, la hija de la comisario de policía, traumatizada por la muerte de su padre a manos del malvado Costa, y de noche, acompaña a Dino en sus andanzas de ladrón de guante blanco. No es nada fácil la vida de un gato, sobre todo cuando sus actividades diurnas y nocturnas se cruzan y su joven dueña es raptada por un asesino sangriento y despiadado.

La originalidad de la película reside en la hábil mezcla de sus hallazgos visuales y de sus divertidas referencias cinematográficas. En sus casi 800 planos no hay un modelo fijo, todos son distintos, y su estética se inspira tanto en los mejores pintores de la historia del arte como Picasso, Modigliani, Bonnard, Matisse, Vermeer, David Hockney… como en notables directores de cine negro o de acción, Scorsese, Tarantino, Hitchcock, o en un rendido homenaje al clásico La noche del cazador.

Las escenas de persecución son sublimes y los protagonistas en su huida descubren un París, mágico y peligroso a la vez, en que los monumentos, como por ejemplo la catedral de Notre-Dame, adquieren un verdadero protagonismo y una dimensión muy distinta a la de las habituales fotos turísticas. Y por si no fuera suficiente, los realizadores han optado por envolver esta historia con un fondo musical de jazz. ¿Qué más se puede pedir de una película que cautiva a los más pequeños e interesa a los que ya no somos tan jóvenes?

 

Un primer trabajo en el mundo del largometraje de animación que se salda con un sobresaliente y que, quizás, tenga su matrícula de honor en la escena del secuestro de la pequeña Zoé, realizada con sombras chinas. Une vie de chat confirma que existe una vida más allá de Disney, Pixar y de las películas de dibujos animados de las grandes productoras americanas.

Mujeres Tarantino

diciembre 22nd, 2010

Tengo un nuevo héroe personal, y tengo que admitir, además, que cierta cerradez y un prejuicioso punto de vista, no me habían permitido ver, analizar y disfrutar el cine que hace porque me quedaba sólo con las escenas más intensas y violentas y no en todo el proceso, la genialidad de los diálogos y la estructura.
En fin, se trata de Tarantino, sí, el Quintin famoso, y fue gracias a su cinta Death Proof que se ganó toda mi admiración. Es una película compleja, inteligente y llena de deliciosos guiños sensuales, sociales y con ese humor tan particular y envidiable que sólo él logra.
Se las voy a contar en un orden distinto y ojalá y convenza, sobre todo a las mujeres, de verla. Si no lo logro, ustedes se la pierden. Se divide en dos partes. En la primera, un grupo de jóvenes y bellas mujeres viajan camino a una casa junto a un lago, y ahí empiezan los fantásticos, desinhibidos y reales diálogos de jóvenes mujeres que hablan de sexo sin tapujos y se muestran solidarias entre sí. Piernas hermosas y desnudas, carteles y camisetas con referencias a otros filmes, mucho alcohol y algo de “pot”, desde luego. Y al mismo tiempo, un psicótico, ex doble en películas de acción que las persigue.
Después, una erótica escena de baile a cargo de la imponente Vanessa Ferlito y poco después, puro estilo Tarantino con regodeo en la violencia, pero que al final hace sentido.
Catorce meses más tarde, otro grupo de chicas guapas, sexys, explosivas y rudas caracterizan estereotipos reales, frescos y desafortunadamente alejados del cine actual que invade las salas. Estas mujeres dueñas de sí mismas revierten la situación y son protagonistas de una venganza-masacre -contra el sicópata- que inspira a tal grado que mi mejor amiga ha determinado que será su filtro para seguir estableciendo relaciones con las mujeres a su alrededor. Es decir, si no les gusta Death Proof no podrán estar en su círculo cercano.
En fin, mis ganas de contarles la película completa -con un subidísimo ímpetu de girl power- podría tomar páginas enteras, lo único que puedo agregar es que es muy grato ver que la visión de un hombre ilumina –en una versión con este corte tan peculiar- que las mujeres tenemos el poder de revertir cualquier situación.
Y otro punto interesante e irónico. Resulta que para la taquilla y la crítica, que generalmente alaba el trabajo de Tarantino, esta cinta fue un verdadero fracaso. Leyendo entre líneas se puede vislumbrar por qué.
Ya no hay chicas Almodóvar sino mujeres Tarantino.

Balada triste… de trompeta.

diciembre 19th, 2010

Últimamente no sé que me pasa. Las películas que me crean muchas expectativas al final siempre me acaban defraudando. Por un motivo o por otro, las que más me sorprenden y agradan son aquellas en las que apenas tenía fe.

El caso de la última película del director Álex de la Iglesia es buena prueba de ello. Tenía tantas ganas de verla después de oír maravillas de ella, de leer tan buenas críticas y elogios, de ver como Tarantino se levantaba y aplaudía efusivo en pleno festival de Venecia, que cuando la película terminó y yo asimilé lo que había visto, caí en una profunda decepción.

Durante los 105 minutos que dura el film, Álex de la Iglesia derrota los fantasmas de Muertos de Risa, en una versión algo mejorada de peleas entre cómicos. El escenario:  una España decadente, sórdida, intolerante y cruel. Un panorama depresivo,  austero  y oscuro que sólo ve la luz en brillantes momentos de humor negro al más puro estilo De la Iglesia. En Balada triste de trompeta se hacen más que evidentes las referencias al cine de Hitchconiano, la reciente historia de España y  a los gustos personales  del director. Quizás por este motivo, esta no sea una película que guste a todo el mundo.

Las interpretaciones por lo general están correctas. En el caso del trío protagonista, Carlos Areces se va creciendo a medida que la película avanza, mientras que De la Torre vuelve a bordar del personaje de principio a fin. Carolina Bang no deja de ser la tia buena de la película. Ni chicha, ni limoná.

A pesar de que el arranque de la película es bueno, con unos títulos de crédito como exquisito ejemplo de antecedente y cumplimiento,  durante el desarrollo las innumerables broncas y peleas entre payaso triste- payaso tonto, acaban por cansar y hacer que la trama principal se atragante. En ocasiones parece que las cosas no tienen sentido (ni siquiera dentro del propio universo de la cinta) y el temor a que el desenlace se convierta en lo peor de la película va creciendo cada vez con más fuerza.

Pero no… De pronto hay un chip que cambia. Gracias al progreso, simbolizado en el personaje del payaso triste, se viven grandes momentos de una fuerza audiovisual magnífica. El desenlace es terriblemente brutal y bello.

Así que un 6 para esta balada triste de trompeta, que aunque suene a medio gas y desafine en determinados momentos, no termina de ser ni todo lo buena que pintaba, ni tan mala como parecía.

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Quentin Tarantino

diciembre 17th, 2010