QUENTIN TARANTINO ENTREVISTA A JET LI
agosto 6th, 2011Inside the action
Dentro de la acción, conversación entre Quentin Tarantino y Jet Li, en relación a la película hero.
Inside the action
Dentro de la acción, conversación entre Quentin Tarantino y Jet Li, en relación a la película hero.
Django!
Django, have you always been alone?
Django!
Django, have you never loved again?
Love will live on, oh oh oh…
Life must go on, oh oh oh…
For you cannot spend your life regreatting.
Estoy de mal humor, no sé porqué pero no me siento muy condescendiente este dia. Llevo dos días escuchando la misma canción que me tiene atrapado, me ha llegado al corazón. Pertenece a la banda sonora de una antigua película de spaghetti western, sin embargo no es de Sergio Leone, se llama Django, por cierto Tarantino ya terminó el guión del remake. Creo que me identifico mucho con la letra de la canción que podrán escuchar en el siguiente video.
Django es un pistolero solitario que lleva arrastrando un pesado ataúd por el desierto, triste y herido en su corazón llega a un pueblo donde dos facciones se pelean por el control. Los triple K y los mexicanos, ambos bandos quieren al diestro tirador para su propio beneficio pero él tiene otros planes, con la ametralladora que lleva en el ataúd está en la búsqueda de aquel que le arrebató la vida a su esposa, el amor de su vida.
Creo que algunos no lo saben, otros sí pero llevo varios meses en una situación que me incomoda cada vez más. He perdido todo interés en lo que antes me gustaba y a fuerza de recuperar mis viejas pasiones la frustración se hace grande. Recuerdo que disfrutaba de leer, jugar en el emulador o la consola, ver comedia y películas… Disfrutaba de escribir.
Creo que el punto al cual he llegado hoy era un proceso progresivo que se acentuaba a lo largo de los años desde que me “defequé” en mi primera carrera. El despertar de golpe en las noches a las 3 de la mañana con un hueco en el estómago y gran pánico por mi futuro (Aún pasa…) Me llevó a buscar trabajos de horarios nocturnos para no dormir de noche, de modo que cuando llegaban las 6 de la mañana yo estuviese tan rendido que no tendría tiempo ni de pensar.
Fue en esa época cuando comencé en serio con la aventura de escribir, mi primer escrito humorístico inspirado en los monólogos de Adal Ramones sobre la vida nocturna y la conquista de las mujeres lo hice en la madrugada de mi cumpleaños número 19. Varios años después las cosas han cambiado, las cosas se hacen más difíciles, lo normal, pero me siento cada vez más insatisfecho con mi vida, me siento años luz atrasado, obsoleto, invisible.
No es un ejercicio de autocompasión, creo que más que todo es el reconocer que no soy el duro que siempre he querido aparentar, me siento cansado de tanta ira, pelea e intolerancia. Estoy como hastiado de vivir odiando esto y aquello, creo que estoy un poco harto de tantos sentimientos negativos. Simple y llanamente tengo la necesidad de contar mi historia a quien quiera leerla, de decir la verdad y dejar la mentira a un lado.
Haciendo un repaso de mi vida, así como Django yo he llevado mi ataúd a rastras lleno de odio y resentimiento contra las personas en general, alimentando una suerte de misantropía que en algún momento de mi vida me hizo aislarme del mundo. Nunca perdoné las ofensas y humillaciones del pasado, heridas que me hicieron personas que no me entendían y que por mi parte tampoco me preocupé por entender o adaptarme. Cultivé un odio por su mundo y todo lo que tuviera que ver con ellos, incluidos la música y los gustos.
Dediqué toda mi vida a buscar yo solo la formula de la fuerza, quise demostrar que no necesitaba a las personas para ser feliz y que conmigo mismo me bastaba. Me forzaba a la soledad porque no dejaría que ellos ganaran. Aún cuando deseaba una vida social como la de todos me regañaba a mi mismo por eso, no podía darme el lujo de ser tan débil, una persona fuerte no puede necesitar esas cosas.
Pero al final era miedo y es lo que en el fondo me da más asco, en mi mente aún machista el miedo es un pecado mortal, un sentimiento que me hace sentir culpable. Miedo a la gente, al mundo a todo… Y todo ese temor va disfrazado de arrogancia y orgullo, mejor grosero que cobarde…
Y empecé a cultivar mis conocimientos y usarlos a mi favor, me preguntaba ¿Porqué no puedo usar todo mi potencial? No es mi culpa que vivan inmersos en fiestas y farandulería estúpida, yo no soy responsable de su falta de cultura y curiosidad. Yo buscaba aplastar y superar, no me creo superior pero busco serlo a toda costa. Algún día llegaría al punto en el cual sería yo quién humillaría, sería yo el que se reiría de todos ellos y entonces sabrían y sentirían mi poder, sería tan grande que ya no sentiría el cochino miedo, nunca más…
Pero luego al ver a la gente a mi alrededor avanzar, vivir y escalar, veo todo lo que mi propio resentimiento me ha hecho negarme, he vivido como un anciano amargado, pensando que entre más negativo sea menos me van a doler las dificultades de la vida, que el positivismo es el camino más fácil hacia la decepción. Hoy la rutina y la monotonía me hunden…
Y toda esa vorágine de sentimientos son removidos por alguien, esa persona especial que ha sido el catalizador de todo, ella… La veo viviendo tranquila consigo misma, la admiro, la quiero y la envidio por su frialdad genuina y por lo cerebral que es, cosa que yo he imitado de forma desastrosa toda mi vida. Es capaz de vivir sin odiar, sin despreciar y es querida por todo eso, tal vez es la fuente de su fuerza, el vivir por y para ella sin compararse con nadie, sin competir con nadie, sin rencor, sin pensar en lo justo o lo injusto sino que vive y punto. Yo no puedo ser así, sin esa necesidad de competir con todos y demostrar quién soy, de vencer al tiempo, de adversar y vivir combatiendo contra algo, llámalo passa passa, pop, reggaetón o el grupo 1.
Pero llega el momento cuando el veneno rebasa los límites y me doy cuenta que cuando quito todo eso soy un ser vacío y sin personalidad propia, a los ojos de mis ideales cambiar sería que tendría que aceptar que en el fondo quiero todo eso que aquellos que me hicieron daño tienen, que al igual que cualquier otro soy un ser humano con la necesidad de socializar y de pertenecer a algo, que la armadura donde estoy se me quedó chica y me estoy asfixiando.
Siendo oscuro y frio, me sentía muy macho y bad-ass por eso, me hacía sentir fuerte cada comentario ácido, cada burla era un escaño para demostrar mi poder ante los demás… Pero reconocer que necesito la luz y la paz es un golpe certero a mi orgullo, es aceptar que soy como aquellos a quienes critico, es sentirme que soy un hipócrita y un traidor a mis ideales, cambiar de opinión daría al caño con mi credibilidad, significa la humillante rendición…
¿Cambiar? No sé, es algo que ha calado tanto en mi que en cierta forma lo he hecho mio… Siempre que lo he intentado ha sido de forma drástica y tal vez deba aprender a hacer las cosas de a poco, de fijarme metas a largo plazo e ir con paciencia, lento y seguro saboreando el proceso y las caidas sin fijarme tanto en el resultado o en el reconocimiento. Reconozco que debo recuperar eso, tal vez deba dejar de arrastrar el ataúd y enterrarlo junto con la ametralladora y al final cabalgar hacia el atardecer…
Esta película marcó el debut como director y escritor de Quentin Tarantino, desde ese momento Reserv
Malditos Bastardos es una película 100% Tarantino, desde la música, la forma que está rodada y la dirección de actores es puro Tarantino.
El guión de la película se basa en un grupo de soldados judío–estadounidenses que se van exclusivamente a Francia para matar nazis y tenía que haber seguido sobre esa historia. Logra sorprender porque muchas veces en una película se sabe lo que va a pasar, en esta película no pues no hace esfuerzo por seguir la historia.
Por otra parte, la violencia y las muertes son escasas. Para ser una película ambientada en la Segunda guerra mundial necesitaba más “violencia Bélica” sobre todo si en el tráiler se muestra a los bastardos y la única intención de estos (matar nazis).
La participación de Brad Pit es limitada y no hace una gran actuación digna de un Oscar; pero es una magnífica escena cuando Brad, vestido de teniente se presenta como Aldo Raine es una de las mejores escenas.
En el trabajo de los protagonistas secundarios llama atención en particular el personaje del villano (Christopher Waltz), un personaje maravilloso, odioso y repugnante, también llega a ser cómico y se adueña de la película.
Película que me recomedaron y a la cual me veo forzado a hablar de élla.
