Tarantino y sus bastardos nazis
octubre 10th, 2010Malditos bastardos es un film excesivo, además de un panfleto pro-yanki. Que Tarantino tiene talento
Malditos bastardos es un film excesivo, además de un panfleto pro-yanki. Que Tarantino tiene talento
“Malditos bastardos” la historia enmendada “Tarantino ha logrado un glorioso y sangriento
Sí, sabéis de sobra que soy un amante del séptimo arte pero no quiero aburriros. Ahora son muchos los medios que os van a ir informando puntualmente de todo lo referente a la Gala de los Oscars 2010 de este domingo 7 de marzo. Simplemente me voy a dedicar a subir pequeños sketchs de cositas que seguramente os serán de utilidad. Digamos, las claves de los Oscars. Eso sí, no os contaré nada que no esté en la web oficial de la Academy os Motion Picture Arts and Sciences.
Mejor Película
- Avatar
- En tierra hostil
- Up in the air
- Precious
- Up
- Distric 9
- Un tipo serio
- An Education
- Malditos bastardos
- The blind slide
Mejor Director
- Kathryn Bigelow
- James Cameron
- Jason Reitman
- Quentin Tarantino
- Lee Daniels
El resto de cadidaturas, más abajo.
10 años ha tardado Quentin Tarantino en llevar a sus bastardos a la gran pantalla. Bajo el marco de la ocupación alemana en Francia, en la Segunda Guerra Mundial, Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) consigue escapar tras presenciar la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa (Christoph Waltz) y huye a París, donde comienza una nueva vida como dueña de un cine. En otro rincón de Europa, el teniente Aldo Raine (Brad Pitt) organiza un grupo de soldados judíos conocidos por el enemigo como “The Basterds” (Los Cabrones). Los hombres de Raine se unen a la actriz alemana Bridget Von Hammersmark (Diane Kruger), una agente secreta que trabaja para los aliados, con el fin de llevar a cabo una misión que hará caer a los líderes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine donde Shosanna espera para vengarse.
Para Tarantino, la venganza se ha convertido en su tema dominante. Kill Bill, Death Proof y ahora Malditos Bastardos ponen en escena su teorema preferido: anunciar el plan de venganza de un personaje, ofrecer una razón persuasiva para llevarlo a cabo, seguir meticulosamente cada uno de sus pasos y, finalmente, dar al espectador la oportunidad de verlo completo y elaboradamente cumplido.
No obstante, a pesar de las similitudes de Malditos Bastardos con su cine anterior, sí que observamos una diferencia significativa respecto a sus películas anteriores. A diferencia de Reservoir Dogs, un filme esencialmente coral, aunque de personajes con gran densidad dramática; de Pulp Fiction, un relato segmentado en tres que acaban encontrándose; de Death Proof, que son dos historias en una, y de Jackie Brown y Kill Bill, con un claro y deliberado protagonismo de una sola mujer, Malditos Bastardos es una película sin protagonistas, o por lo menos sin protagonistas claros, constituyendo así un relato descentralizado. Podríamos hablar de una madurez cinematográfica de Tarantino y catalogar a Malditos Bastardos como su película más equilibrada gracias a unos diálogos muy trabajados y una gran coherencia. Aun así, Tarantino no obvia sus características más significativas como sus excesos, sus escenas con un alto contenido de violencia o incluso, esta vez más discretamente, su fetichismo por los pies transmitido a través de una metáfora sobre un cuento de hadas.
Como en otras ocasiones, el director hace múltiples referencias a otras películas. Malditos Bastardos resulta una mezcla entre el western de Leone y el bélico de Doce del patíbulo. Es inevitable destacar que es la primera película bélica de Tarantino, algo que hacía mayor el reto y la expectativa de su resultado final. Aunque, curiosamente, no se llega a ver ni una sola escena de batalla, pues dejó fuera “todo aquello que no me apetecía hacer, todo lo que nunca me atrajo del cine bélico, y me quedé con las cosas que sí me gustaban. Así que nada de tanques, nada de batallas. No se trata de eso, sino de descubrir las cosas misteriosas que sucedían en los países ocupados por los nazis”, según palabras del propio director en una entrevista concedida a Cinematical (Cinematical.es). Trata la II Guerra Mundial, pero aun así sigue siendo una historia ficticia ya que modifica los acontecimientos. El western se apodera de la Historia y en ella los soldados judío-americanos son ahora los indios y los nazis quienes corren peligro de perder sus cabelleras.
La última referencia cinematográfica que cabe destacar es el homenaje que se le rinde a Aquel maldito tren blindado (Quel maledetto treno blindato), de la que el director toma prestado el título en su versión americana ‘The Inglorious Bastards’.
Malditos Bastardos, al igual que en Kill Bill y Reservoir Dogs, está dividida en capítulos (algunos mejores que otros) que le permiten mantener el ritmo a lo largo de sus ciento cincuenta minutos de metraje y mantener su tendencia de novela pulp.
Tiene personajes variados, pero ninguno se erige en figura central aunque sea solamente durante una parte del relato. El oficial nazi actúa inicialmente de contrapunto y parece uno de esos villanos capaces de aniquilar dramáticamente al héroe con el que se enfrentan, pero nunca acaba de tomar las riendas de la historia. Es precisamente la interpretación de Christoph Waltz como Coronel Landa la mejor de todo el reparto (prueba de ello es su reciente candidatura al Globo de Oro como Mejor Actor de Reparto). Un actor alemán, residente en Londres, que apenas conocían un par de directores de poco renombre hasta que Tarantino se maravilló con su perfecta habilidad por los cuatro idiomas que el realizador requería: alemán, italiano, francés e inglés. Volviendo al reparto, la patrulla norteamericana es episódica. La propietaria de la sala cinematográfica donde se desarrolla el atentado contra Hitler asume la función de hilo conductor, ya que su venganza mueve la trama, pero tampoco incorpora el rol de protagonista central, lo que también ocurre con el personaje interpretado por Diane Kruger, una famosa actriz que trabaja para los aliados. De esta manera, observamos que cada uno de los personajes con cierto cuerpo tienen una o dos secuencias para su lucimiento, de modo que siempre los vemos fragmentados, como partes separadas de un todo.
Otro aspecto que nunca falla en una película de Tarantino es la música. Esta vez utilizó algunas de sus piezas musicales, un tema de David Bowie y se apropió de ‘The Green Leaves of Summer’ (Dimitri Tiomkin) de El Álamo, un clásico de John Wayne, para acompañar los créditos. Así, Tarantino vuelve a confiar en no usar una banda sonora o score original.
Malditos Bastardos no pierde la “esencia tarantiniana”, como ya se califican sus películas y su estética cinematográfica, aunque introduce algunas novedades. Universal Pictures informó que la película de Quentin Tarantino había conseguido, en Octubre, una recaudación de casi tres millones de euros, convirtiéndose en la mejor apertura en la historia de la filmografía de Tarantino en España, y la película con mayor recaudación internacional del aclamado director: más de 200 millones de dólares.
Dr. Iván Gómez, profesor de Historia del Cine en la Universitat Ramon Llull.
La película ha logrado el respaldo unánime de público y crítica. El profesor de Historia del Cine de la URL, Iván Gómez (1978), nos recuerda que ese respaldo del público es sintomático del momento en el que se encuentra la propia industria del cine: “Es curioso que en un momento de cambio en el que casi todo el mundo habla de innovar, Tarantino siga trabajando sobre los esqueletos de viejas películas que ya nadie recuerda, mezclando estéticas caducas con otras nuevas y, en el fondo, olvidándose de las normas para reinventarlas. Es como un nuevo bárbaro diciéndole a la industria que lo importante es hacer que el público se levante de sus asientos y se divierta, sin importar demasiado si eso es muy nuevo o la misma historia de siempre contada a su manera […] Está claro que entre todos hemos creado una mística absurda sobre la novedad en cine y televisión que Tarantino se encarga de desmentir a cada paso”.
Pese a los números, ésta no parece ser para sus fans, ni para el resto de aficionados al séptimo arte, su mayor obra maestra. Según la encuesta realizada en línea (festiforo.com) por este blog sobre la mejor película de Quentin Tarantino, el resultado fue contundente:
El cumpleaños de mi mejor amigo (2 votos – 2%); Reservoir Dogs (27 - 24%); Pulp Fiction (63 – 56%); Four Rooms (2 – 2%); Jackie Brown (4 – 4%); Kill Bill Vol.1 (7 – 6%); Kill Bill Vol.2 (4 – 4%); Death Proof (0); Malditos Bastardos (4 – 4%).
Según Roberto Rodríguez, uno de nuestros encuestados y gran fan de Tarantino, cataloga Pulp Fiction como un antes y un después en la carrera cinematográfica del director y afirma que redefinió el cine del siglo XX: “Por su montaje, su guión, su acción, sus interpretaciones y por supuesto su música. Creo que todos los amantes del cine recordaremos siempre a Uma Thurman y a John Travolta bailando descalzos sobre el escenario”. Aun así, reconoce que Malditos Bastardos ha sido lo mejor del director desde entonces, incluso por encima de Kill Bill.
El documental Los 10 Magníficos nos deja una de las autodefiniciones más relevantes y concretas de Quentin Tarantino y de la creación de sus películas: “robo ideas de cada una de las películas que veo”. Algunos críticos han tachado alguna vez de plagiador al gran genio del pulp, pero lo cierto es que el Dr. Gómez nos contaba que “Tarantino ha trabajado constantemente con la idea de que la mejor creación es siempre una recreación, una forma de rehacer materiales, tramas y estéticas que pertenecen a un pasado muy vinculado a su memoria como espectador de cine”.
En definitiva, Quentin Tarantino es un director con una estética propia que ha logrado hacerse un gran sitio en el mundo del cine. Malditos Bastardos le ha vuelto a reivindicar como tal y, por el momento, ya ha recibido 4 nominaciones a los Globos de Oro 2010, entre ellas las de Mejor Película y Mejor Director. La sombra de Los Oscar empieza a planear sobre otra gran obra de éste amateur indiscutible.
Y para acabar, recomendamos el documental Tarantino por Tarantino retransmitido por Canal+. En él, Tarantino da en Cannes una clase magistral sobre cómo se hacen las películas, exponiendo una serie de ideas que enlazan con nuestro reportaje: